Tras dos años de Método Abierto de Coordinación, se ha publicado el Libro de Recomendaciones

Por primera vez el Consejo de Europa ha puesto en marcha un grupo de trabajo mediante el método abierto de coordinación (MAC) por el que expertos de los países miembro han sido invitados a elaborar un Libro de Recomendaciones de buenas prácticas sobre las Profesiones del Patrimonio Cultural. Nominada, junto con el Servicio de Museos de Canarias, como experta nacional por parte Subdirección General de Cooperación y Promoción Internacional de la Cultura de España, la Asociación de Conservadores-Restauradores de España, ACRE, ha desempeñado además la tarea de coordinación de dicho grupo, siendo el primer resultado la publicación del Informe Ejecutivo, el 7 de Diciembre de 2018, en el marco de la Ceremonia de Clausura del Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Para ello, ha sido imprescindible el trabajo previo de las Voces de la Cultura, un diálogo entre la Comisión Europea y las asociaciones profesionales del Patrimonio Cultural. En este grupo ha participado activamente la Confederación Europea de Organizaciones de Conservadores -Restauradores, E.C.C.O., y la Red Europea de Centros Educativos en Conservación-Restauración, ENCoRE. Como resultado de este intercambio de reflexiones y definiciones con el conjunto de profesiones participantes se ha publicado en 2017 el informe final, identificando entre las profesiones del patrimonio cuya razón de existencia la constituye el Patrimonio Cultural y su preservación, respecto a las profesiones que adquieren competencias transversales para atender las necesidades del patrimonio cultural, pero que existen por sí mismas. Por tanto, profesiones de una misma familia, pero cuyas competencias, troncales o transversales,  determinan el grado de acción sobre el Patrimonio Cultural.

El interés del Consejo de Europa por identificar y mapear las diversas profesiones del patrimonio cultural, entre las que se encuentran los Conservadores-Restauradores, tiene su origen en el Plan de Cultura 2015-2018 y ha sido uno de los ejes de este año 2018, Año Europeo del patrimonio Cultural, integrado bajo el epígrafe “Innovación” y con el objetivo de que el impacto continúe a través del concepto holístico que supone la “Sostenibilidad del Patrimonio Cultural”, en el que sólo a través de las intervenciones de calidad por manos expertas, con un marco competencial acordado en Europa, se puede asegurar la sostenibilidad en su concepto más amplio, asegurando que el rico legado material e inmaterial cultural llegue a las siguientes generaciones. marco estratégico 2019-2021.

El reconocimiento de una familia profesional específica es el punto de partida para construir un nuevo paisaje europeo en torno al Patrimonio Cultural para progresar de manera eficiente y maximizar el impacto de las inversiones europeas, llegando a estar presente en las estadísticas económicas donde somos invisibles. Este nuevo marco de comprensión, requiere que se modifiquen las políticas culturales y se le proporcione a las profesiones visibilidad, recursos y apoyo en el desarrollo competencial, la educación y aprendizaje a lo largo de la vida. Es imprescindible para mejorar la transferencia de conocimiento que se creen los puentes necesarios entre unas generaciones y otras, y que se mejoren los cauces de comunicación entre los demás colegas de la familia patrimonial y sus responsabilidades.

Para crear este nuevo paisaje europeo, el informe ejecutivo recoge el resumen de las cinco recomendaciones que se proponen para maximizar el beneficio del cambio en las políticas culturales, favoreciendo la mejora en las competencias, formación y transferencia del conocimiento de las profesiones del patrimonio. Para ello, se ha seguido el propio esquema del Año Europeo y sus cuatro pilares: Compromiso, Sostenibilidad, Protección e innovación, concluyendo con una recomendación internacional.

En consonancia con las recomendaciones planteadas y siguiendo los cuatro pilares, las profesiones del patrimonio hemos demostrado que este año 2018 hemos sido una parte activa en la transmisión de los valores del patrimonio cultural y su defensa. En concreto, desde ACRE en cooperación con asociaciones profesionales como el GE-IIC, ACRCyL, y CRAC, entre otros:

  •   Hemos abierto el diálogo a través de la participación en el Monográfico de Profesiones del Patrimonio, donde Historiadores del Arte, Arqueólogos, Arquitectos-Conservadores, Científicos-Conservadores, Conservadores-Restauradores, Museólogos, Conservadores de Museos, entre otros, hemos analizado y propuesto ideas para consolidar, proteger y regular nuestras profesiones.
  •   Hemos debatido sobre la acción directa en el patrimonio en las Jornadas “Profesiones que intervienen en el Patrimonio”, reuniendo a Arqueólogos, Arquitectos-Conservadores y Conservadores-Restauradores en el marco formativo del IPCE, Instituto del Patrimonio Cultural de España.
  •   Hemos denunciado las agresiones al patrimonio cultural y defendido la acción de Conservación-Restauración cualificada, a través de la lectura del Manifiesto “Por el Patrimonio. Por una Profesión necesaria”, reuniendo a profesionales de Centros Educativos, Instituciones públicas y privadas, empresas y autónomos. Una reivindicación compartida con nuestros colegas Portugueses (ARP) e Italianos (ARI) en el Manifiesto Europeo, por el reconocimiento profesional.
  •   Hemos identificado y denunciado en torno al centenar de agresiones al patrimonio cultural, visibilizándolas a través de las redes sociales y emitiendo carta desde la Asociación a las autoridades competentes responsables de su tutela.
  •   Hemos protegido nuestro patrimonio, compartiendo experiencia para su preservación en el Congreso de Conservación Preventiva del GE-IIC, Grupo Español del International Institute for Conservation.
  •   Hemos debatido ampliamente sobre Colecciones-Profesiones-Conexiones, en el II Congreso de Museos de Canarias, apoyando un Manifiesto de los Profesionales de los Museos Canarios con amplia representación de Conservadores-Restauradores en su elaboración, e integrando las recomendaciones del grupo de trabajo de la Comisión Europea.
  •   Hemos potenciado la misión didáctica a la sociedad del patrimonio cultural que ha sido conservado y restaurado, siguiendo el Convenio de Faro, a través del proyecto de educación patrimonial Trama Project, presentado a su vez en el IV Congreso Internacional de Educación Patrimonial dirigido por la Universidad de Valladolid y Observatorio de Educación Patrimonial en España (OEPE), el Instituto del Patrimonio Cultural en España (IPCE) y la Universidad del País Vasco UPV-EHU. También  hemos sido invitados como Asociación de Conservadores-Restauradores de Patrimonio Cultural a participar en el primer seminario “El Camino del Faro: mayor participación en el patrimonio cultural”, un Proyecto conjunto entre el Consejo de Europa y la Unión Europea, acogido por el Ministerio de Cultura y Deporte.
  •   Hemos celebrado el Día Europeo de la Conservación-Restauración, lanzado por E.C.C.O., poniendo en valor el patrimonio cultural, compartiendo ejemplos de buenas prácticas en conservación-restauración, identificando riesgos y denunciando la pérdida del patrimonio por no aplicar los estándares necesarios de calidad en las intervenciones. En toda Europa, desde Suecia a España, Irlanda a Grecia, los profesionales de la Conservación-Restauración nos hemos reconocido y hemos visibilizado la profesión, apoyados también por el conjunto de profesiones del patrimonio, activos en las redes sociales.