No podemos tolerar más atentados contra el Patrimonio Cultural

El repintado de San Jorge en Estella, Navarra, ratifica que la intervención en Patrimonio Cultural debe ser regulada. Es necesario denunciar este tipo de agresiones, el Patrimonio Cultural está en juego.

El atentado contra el patrimonio cultural del verano

Acaba de ocurrir de nuevo un atentado contra nuestro patrimonio cultural.

Se trata de ​un repinte realizado sobre una escultura en madera policromada de principios del siglo XVI que, además de su valor artístico, permitía, según los expertos, apreciar la evolución del armamento medieval navarro.

​Sobre su policromía original, una empresa dedicada a las manualidades ha aplicado varias capas de escayola y ha repintado toda la pieza, previo lijado de la superficie, provocando la pérdida de toda la huella histórica que le confería su policromía del siglo XVI. En consecuencia hemos perdido parte de nuestro Patrimonio Cultural.

​Esta pieza está ubicada dentro de un Bien de Interés Cultural, categoría de protección máxima según las leyes de patrimonio, está inventariada y su titularidad recae en el Arzobispado de Pamplona y Tudela, aunque el organismo sobre el que recae su control, por ley, es la Departamento de Cultura, Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra.  La Ley Foral Navarra de Patrimonio Cultural es clara en lo referente a materia de intervención sobre Bienes muebles inscritos en el Registro de Bienes del Patrimonio Cultural de Navarra, en sus artículos 46 y 47, diciendo, de forma resumida, que la ley obliga a obtener autorización previa de la Administración correspondiente antes de cualquier intervención sobre los bienes culturales protegidos, adjuntando una propuesta de conservación-restauración firmada por profesionales competentes en la materia. Además, la intervención sólo podrá ser realizada por profesionales con la titulación homologada en conservación-restauración.

En el caso de incumplimiento de estos requisitos, la ley contempla un procedimiento sancionador en sus artículos 101 y 103, tanto para quien no avisa de la actuación al Departamento competente, como para quien ha intervenido de forma inadecuada, sin la formación y titulación correspondiente, produciendo daños al Patrimonio Cultural.

Errores bien intencionados que podrían haberse evitado

Los bienes culturales, con categoría de protección, que se encuentran bajo titularidad eclesiástica están sujetos al mismo tipo de control que cualquier otro bien. Las intervenciones de conservación-restauración deben de ser aprobadas primero por la Delegación de Patrimonio del Obispado o Arzobispado correspondiente y segundo por las respectivas consejerías, organismos sobre los que recae el control de intervención en bienes patrimoniales protegidos.

Sin embargo, todos los casos que mostramos en la cabecera no han seguido esta cadena. Desgraciadamente el Ecce Homo de Borja no fue el primero ni el San Jorge de Estella será el último.

ACRE y la defensa del Patrimonio Cultural

Desde el Programa 6 de ACRE, Defensa y Promoción del Patrimonio Cultural, durante 2017 y 2018 se han interpuesto 16 denuncias, que si bien no han pasado por la fiscalía, buscan la sensibilización de organismos  de custodia y evidencian la necesidad de regular las intervenciones en Patrimonio Cultural.

Pueden consultarse en https://asociacion-acre.org/plan-estrategico-2017-18/programa-6-defensa-y-promocion/

Acciones de ACRE

Ante la agresión en Estella , ACRE ha realizado las siguientes acciones:

1º) El 25 de junio 2018 envía cartas a la Consejera de Cultura, Deporte y Juventud; al Director Servicio de Patrimonio Histórico; a la Directora General de Cultura -Institución Príncipe de Viana; al Presidente de la Comisión de Patrimonio del Consejo Navarro de Cultura; al Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela denunciando el repintado, realizado por la empresa de manualidades Karmacolor, en la escultura del siglo XVI de San Jorge de la localidad de Estella (Navarra).

2º) Se redacta Nota de Prensa enviándola a medios y teniendo una importante repercusión nacional e internacional, en la que se pretende se hable de la necesidad de regular las intervenciones sobre patrimonio cultural.

Los siguientes medios hacen eco de la noticia:

Nivel autonómico: Estella Directo, Diario de Navarra, Noticias de Navarra.

Nivel estatal: La Vanguardia, ABC, El Mundo, El País, Cadena Ser, Agencia EFE, La Sexta TV, Antena 3, TVE1, etc..

Nivel Internacional: Welt.de, 3satKulturzeit, The Guardian.

Instituciones internacionales: ECCO, Institute of Conservators & Restorers in Ireland (ICRI)

3º) Dado que el bien tiene declaración de protección BIC, la iglesia San Miguel de Estella está declarada bien de interés cultural desde el 3 de junio de 1931, y la intervención incumple la Ley Foral del Patrimonio Cultural de Navarra 14/2005 se denunciarán los hechos ante la fiscalía para que se tomen las medidas oportunas frente a este atentado hacia el patrimonio cultural.

4º) De forma paralela no se descarta tomar medidas en forma de querella al Juzgado de Instrucción de Estella que por turno corresponda.

Una demanda social

Primero, como ciudadanos, exigimos que se depuren responsabilidades ​para ​que la población sepa cuáles son las consecuencias ​ económicas y penales ​de este tipo de actuaciones.

Segundo, por respeto al patrimonio cultural, exigimos que se elimine el repinte para que este atentado sea algo más que un mero circo mediático.

Tercero, como conservadores-restauradores exigimos que las intervenciones en patrimonio cultural sean reguladas limitando su intervención a los titulados superiores en conservación-restauración.

Manifiesto por el Patrimonio y por una Profesión Necesaria

El 25 de mayo de 2018, hace justo un mes, ACRE y GEIIC convocó la lectura pública del Manifiesto por el Patrimonio y por una Profesión Necesaria.

Con él hizo una llamada general a la sociedad española, y muy particularmente a sus representantes políticos y sus gobernantes, para que pongan atención sobre una profesión necesaria y aborden la resolución de las incertidumbres que ensombrecen su capacidad de acción.

Desgraciadamente tenemos que seguir insistiendo, porque con este caso  ratificamos que la memoria de nuestro pueblo está en juego.